7 de enero de 2020

Guizhou



HERODOTO EN GUIZHOU
El polvo que alzaron los cascos del caballo de Marco Polo es el mismo que el
que compone el limo de los arrozales de la provincia de Guizhou.
Por mucho que gire la Tierra, el fango desposa la corteza terrestre, y el tatara-
antepasado del árbol que me ve pasar en la ciudad de Suiyang vio pavonearse también los emperadores que admiraron al veneciano, mucho antes del avión 
que me llevó de la comarca semiárida, enloquecida de sol, donde vivo ahora.
Mucho antes de que yo llegara hasta las orientales neblinas de Guizhou, donde 
el karst de la estribación del Tíbet recorta el oriente y el occidente de China 
como una segunda Gran Muralla.
Mucho antes de que yo saliera de mi hotel, el 9 de mayo 2016, y que la cámara digital –ante cuyo lente Enrique* y yo posamos con una sonrisa en los labios, 
bajo los bambúes que latiguean gentilmente el aire húmedo– tenga oportunidad 
de congelar para nosotros un mínimo trozo de eternidad. 
Françoise Roy
Poeta, prosista y traductora canadiense nacida en Quebec. Reside en México, escribe 
en francés y castellano y se autotraduce.
* Se refiere a Enrique Servín Herrera, amigo de la autora, asesinado en Chihuahua el 9 de octubre 2019.

(Foto © Paul Craven)

No hay comentarios:

Publicar un comentario